Saturday, May 30, 2015

Capitulo Diez: Unas Conversaciones en el Barrio Rojo


Parte Uno: Pthiss y Maxwell McComic

Pthiss detestaba el Barrio Rojo. Como sacerdote de Set, se consideraba bastante mas alla de las encajoas lujurias y apetitos perversos de los seres que gustaban de visitar el notorio rincon bohemio de Ciudad Paleta. Pero en esta ocaccion estaba visitando con un ser sumamente sabio, un gran hechisero humano, Maxwell McComic, conocedor de presente, pasado y futuro, vidente, viajero en el espacio y el tiempo y generalmente, un excelente jugador de ajedrez.

Su humilde hogar estaba "apachurrado" entre dos grandes hoteles de mas de diez pisos cada uno, por una parte el "Elfo Cojo", notorio edificio elfico, creado magicamente con arboles entrelazados y moldeados con hechiseria elfica, de bellas lineas y hermosos vitrales, y por otra  "El Luterano Perverso", descomunal edificio de roca hecho por humanos y enanos, y uno de los lugares mas "decentes" en el Barrio Rojo.

El hogar de Maxwell parecia mas la morada de una familia que la guarida de un nigromante. Con un bonito jardin lleno de flores amables y coloridas, arboles frutales, y la fachada estilo teutonica tan comun en algunos pueblos del planeta Tierra del conitnente Europeo.

Pthiss se desliso facilmente por la puerta principal, donde un elegante cartel de madera anunciaba el nombre y titulo del propietario: "Maxwell McComic, Hechisero".  La puerta estaba abierta, y Pthiss entro sin mas ni menos.

Maxwell estaba en su cocina, preparando el te.

-Llegas temprano, amigo mio.- dijo el humano, filtrando el te en dos tasas, una para humanos y una para reptiles.

-Me gusta ser puntual.-

-¿Como esta la esposa?-

-Imprescendible, como siempre.- la voz de Pthiss, con su extraño accento reptil, jalaba las "s" muy alargadas y sinuosas. -¿Cuando vas a enjendrar pequeños humanos? ¿O tal vez algo mas exotico, como un mitad elfo, o mitad orco?-

-La crianza de niños no es de mi gusto, Pthiss, soy felizmente hermitaño. No es necesario reproducirme para que mi vida tenga sentido.-

-Pero hay pocos como tu en el mundo, Max. Tu vida es excepcional, y perder el material genetico que impulsa tu sabiduria y inteligencia sera una perdida triste para los Naga.-

-Me podrian clonar.-

-No es igual, y lo sabes.- Pthiss pertenecia a la raza de Naga, los mejores geneticistas del universo, y creadores de numerosas nuevas razas y especies atravez de varias galaxias. Pero su interes siempre fue religioso, no necesariamente genetico.

-El punto es que me gusta ser unico.- dijo Max, otorgando una taza de te al repitliano. Pthiss y Maxwell se trasladaron a la comoda sala del mago, un lugar repleto de libros en las paredes, libros, libros y mas libros, con unos muebles de cuero oscuro comodos, hechos con humanos en mente, pero tambien algunos colchones comodos destinados a otras especies menos comunes, como lo era Pthiss. 

El hombre serpiente se acomodo en los colchones y tomo algunos tragos pensativos de su te. Luego agarro un libro que estaba en el suelo, y lo ojeo sin demaciado interes.

-En fin, me llamaste y he venido, y aunque tu compañia siempre es grata, tambien me gustaria saber exactamente que te tenia tan emocionado. Tu mensaje decia que algo estaba por ocurrir de consequencias cosmicas.-  dijo.

Maxwell se sento en su sillon favorito y coloco su te en una mesita en el centro de la sala. Miro fijamente a su amigo. Su rostro estaba vaguamente alucinado. Sus pupilas estaban bastante mas grandes de lo normal. Pthiss se pregunto mentalmente si estaba drogado.

-El fin del tiempo esta por llegar al universo material, y el evento que lo desata ocurre en Rasalandia.- dijo Maxwell, misteriosamente.

-¿Rasalandia? Pero si ahi no hay mas que vacas y minotauros.- dijo Pthiss intrigado.

-Ya sabes, amgio, que mis viajes no son faciles de recordar. Solo tengo impresiones, viviones vagas y inconclusivas. Pero tu, Pthiss, con tu espejo magico puedes viajar al futuro y al pasado sin problemas. Dime, ¿has viajado al futuro ultimamente en tu espejo?-

-Viajar al futuro es un asunto peligroso. Uno puede alterar la realidad demaciado facilmente si conoce los resultados de eventos futuros, y es una tentacion que no deseo tener. Los Dioses que me dieron el espejo me lo otorgaron con la responsabilidad de su uso adecuado, y no para prevenirme a mi mismo en cosas que pudieran afectar el tablero de juego de la realidad, Maxwell.- Pthiss se acomodo y dejo el libro que estaba ojeando en el suelo.

-Hace poco, invoque un portal al futuro, futuro proximo, pues buscaba la respuesta a un juego de la arena en el cual he apostado una suma interesante.-

-Malamente, Max, eso es asunto peligroso, pues podrias alterar...-

-No es el punto la apuesta, Pthiss. El punto es lo que he visto.-

-¿Que viste?-

-El tiempo. El tiempo se detubo.- Max hablo con un extraño terror en su voz. Como si la memoria de haver visto el futuro le pesara mucho.

-Muchos hechiseros saben como detener el tiempo por algunos instantes. No es nada raro, Max.- dijo Pthiss.

-No, no fue cualquier hechiso, Pthiss. Hablo de un "fin" del tiempo. Como si la creacion entera se detubiera momentaneamente y quedara como un tipo de dibujo o retrato de la realidad, pero donde nada, y por nada digo... todo... ocurria. Los pajaros se quedaban en medio aire, las gotas de agua de lluvia nunca llegaban al suelo. El aliento de los seres vivos ni salia ni entraba.. Todo.. se ... conjelo.... El tiempo se conjelo, Pthiss. Y lo vi ocurrir en el Palacio de Rasalandia primero.-

-Un mal viaje.- dijo Pthiss.

-Ojala y fuera tan simple, Pthiss. Pero vi a dos deidades supremas en el palacio. Dos "dioses de dioses".- dijo Pthiss.

-¿Cuales?- pregunto Pthiss.

-El Señor Krsna y el Señor Jesucristo.- dijo Maxwell pasmado.

-¿Que hacian?-

-Discutian.-

-Podria decirse que Krsna y Jesucristo son el mismo ser, por otra parte, son avatares de systemas teologicos muy distintos y el conflicto entre ellos seria suficiente para detener el tiempo. Ese conflicto podria, facilmente ocurrir en Rasalandia, pues ahi hay devotos de Krsna verdaderos, aunque no necesariamente son humanos.-

Saturday, April 11, 2015

Capitulo Nueve: Los 3000





LOS 3000

Satcitananda Das, enano aventurero y suertudo, que con el pasar del tiempo encontró la clave del viaje en el tiempo y el espacio, después de varios milenios de viaje, se encontró a si mismo, al fin de su vida, cansado y en busca de un hogar.

Tomo como sitio para su hogar la playas de Nevada en el año 3011, bastante después de el Gran Cambio, cuando la naturaleza ya había recobrado para si la belleza anterior a la llegada del hombre blanco.  Fundo su paraíso en las ruinas de Las Vegas y escogió como su nombre Nuevo Amatlan.

El Gran Cambio del 2012 había convertido a Las Vegas, destino desértico de los amantes del azar en una costa similar a la costa del sur de California antes de la llegada de Cristóbal Colon. El Océano Pacifico, que con gusto y buen sazón devoro California, ya estaba a menos de una hora de viaje de Las Vegas, que cuando los grandes terremotos llegaron, cayo como el susodicho castillo hecho de cartas. El único edificio que quedo en pie fue el Cesar-s Palace, casino hotel de fama y belleza. En mil años, se convirtieron sus muros en refugio de animales salvajes, que una vez partido el hombre, llegaron rápidamente a tomar su lugar.   

“Computadora, dame un escan completo de formas de vida por 10,000 hectáreas a la redonda”. Dijo el enano a su nave temporal/espacial.

“Trabajando” respondió la voz, femenina y sensual de la nave Kali Yuga.

La Kali Yuga, nave espacio/temporal de Satcitananda tenía el tamaño de un pequeño submarino, pero podía ser conducida por un solo piloto. Su aspecto era de el de un puro cubano, chonchito pero bien redondeado. Su color metálico reflejaba las nubes y el cielo donde la nave flotaba alegremente, y por esa razón, nadie que la quisiera ver con los ojos abiertos podría ver mas que una pequeña deflexión de la luz, casi invisible en la mayoría de los casos. 

“13,126 reses, 9,749 elefantes, 4,201 tigres y  78,190,145 formas de menor complejidad y tamaño como armadillos, liebres y aves. No hay formas humanas ni humanoides”. Los instrumentos de la Kali Yuga escanearon por posibles formas de vida en la jungla abajo.

“Muchos bichos. Algunos peligrosos.”. Dijo el enano. Aterrízame ahí, a 200 yardas de las ruinas del Cesars Palace.

“Trabajando”.

La Kali Yuga descendió lentamente hasta aterrizar suavecito en una pradera muy grande y plana. Cubierta en pasto alto como un hombre y con grandes pinos, cedros y uno que otro árbol frutal, la pradera parecía el jardín de edén mismo. Quien supiera que algún día, estas fueron las calles de Las Vegas.  Una que otra ruina asolada de algún hotel milenario dotaban la pradera con curiosas estructuras. De estas, no había mas grande ruina que la que alguna vez fue el Hotel y Casino Cesars Palace.

Satcitananda salio de su nave y piso tierra firme. Fue la primera vez en diez años.

Capitulo Ocho: TeeAm at Home

En Ciudad Brontes, el invierno duraba todo el año. para TeePam, hijo unico de TeeAm, eso significaba quedarse en casa todo el año, pues su condicion, y su silla de ruedas no le permitian navegar facilmente en las conjeladas calles de la ciudad con gran comodidad. Claro, para TeePam, eso significaba pasar un gran tiempo solo, pues desde la muerte de su madre, su unica verdadera compañia era su gato, TeeAx, un gigantesco gato amarillo con un solo ojo rojo y dos colas.

Su padre le abandonaba años a la vez. TeePam ya era adolecente, pero no se acostumbraba a la vida solitaria sin su madre, y como todavia estaba terminando la preparatoria, no podia realmente ir a un clima mas calido, como en Ciudad Vulcano, o Ciudad Polifermo.

Parte de su problema es que no podia sostener amistades por mucho tiempo. Los ciclopes jovenes querian estar afuera, navegando sus turbo-patines de hielo, o sus platillos voladores. Darle el tiempo a un invalido no seria muy divertido... O eso pensaba TeePam, aunque en verdad muchos chavos de la Prepa querian ser su amigo, y el mas bien los rechazaba casi como reflejo. TeePam pasaba grandes depresiones desde la muerte de su madre, hace solo un par de años atras, y el hecho de que su padre no pudo llegar antes de seis meses despues del accidente, aunque perfectametne logico por la distancia, se trataba de un hecho que TeePam no podia perdonar realmente, y como amaba a su padre apesar de todo, le causaba gran conflicto.

Efectivamente, la ciencia moderna le otrogaba, por ejemplo, la oportunidad de disfrutar de unas piernas artificiales bionicas, pero TeePam las rechasaba, prefiriendo su silla flotante, pues queria recuperar su sistema locomotivo con el lento y dificil tratamiento y horribles ejercicios necesarios para recuperar su tejido propio despues del accidente que tambien cobro la vida de su madre. Por esa razon, tendria que soportar la silla otros dos años mas, y toda su juventud en la Preparatoria la pasaria como un invalido.

Un chillido metalico anuncio la llamada de su padre, que acavaba de llegar a la orbita del planeta en su gigantesca nave, "El Arbol de la Vida".  TeePam floto hasta la sala principal, donde una pantalla del tamaño de toda una pared se activo, mostrandole una imagen gigantesca de su padre, sentado en su silla de Comandante de su nave interestelar.

-Hijo, ya llegue..- dijo la enorme imagen.

-Hola...- respondio TeePam desinteresado. Su padre habia estado fuera del planeta por casi un año en otro viaje, y claro, aunque platicaban diario en la pantalla, no era lo mismo. La soledad de TeePam era palpable. Igual que el eterno afuera de su hogar.

-Todavia faltan algunos detalles para dejar la nave en orbita estatica, pero deberia estar en casa en un par de horas, no mas. Te quiero, hijo.-

-Si, lo se. Bien. Bueno ya me voy...-

-¿Mucho que hacer antes que llegue to padre?-

-No le di de comer al gato.-

-TeeAx esta muy gordo. Hay que ponerlo a dieta.-

-No sabes nada de mi gato. Es feliz, y esta saludable...-

-No hace nada. No sale a cazar ratones, o nada..-

-Tampoco yo.-










Capitulo Siete: Guia Turistica del Planeta Ojo


Planeta “El Ojo”
Guía Turística

Bienvenido Extraterrestre!
Si este es tu primera vez en nuestro hermoso mundo, o estas regresando a nuestro planeta, bienvenido seas. La Secretaria de Turismo del Gobierno Mundial del Planeta “Ojo” te damos la bienvenida en nombre de todos los ciudadanos de nuestro pequeño y feliz mundo. Esta guía esta creada con la intención de informarte a ti, extraterrestre, sobre nuestro mundo, nuestra civilización, y en general, darte una vista grande de nosotros como seres de consciencia. Nos da gran placer servirte y esperamos que tu visita, por pequeña o larga que sea, sea de tu agrado. Si estás pensando convertir “El Ojo” en tu nuevo hogar en la galaxia, también eres bienvenido, y nos complacerá mucho hacerte parte de nuestra familia planetaria.

Ubicación.
“El Ojo” es el quinto y más remoto planeta de un sistema solar con cinco astros. Nuestros vecinos también están habitados, y tenemos buenas relaciones con ellos, aunque nuestras diferencias físicas y mentales nos hacen únicos en el sistema. Todos los planetas en nuestro sistema solar, incluido el nuestro somos miembros de la Federación Intergaláctica de Planetas, donde contamos con una silla en congreso.  Nuestro Sol es un Enano Rojo y nosotros tenemos el clima más frio de todos nuestros vecinos Nuestro océano esta congelado todo el año, y es eso que le da el helado aspecto blanco.  Nuestro Sol es parte de la Vía Láctea y es un vecino lejano del Sol del Planeta Tierra.

Sobre Nuestro Planeta.
Como ya mencionamos anteriormente, nuestro mundo está congelado casi todo el año. Nuestro año dura 411 días, y tenemos 2 estaciones básicas: verano y invierno.  Otoño y primavera duran solo algunos días, y no cuentan por mucho.  El invierno el Ojo dura 4 veces más que el verano. Durante el verano, ríos de color sangre brotan a la superficie del Gran Mar Blanco, pareciendo ser aparentes arterias y venas en el Ojo. Este color es causado por ciertos organismos unicelulares que aprovechan corrientes de agua caliente para su ciclo reproductivo. Tenemos un solo gigantesco continente y está enteramente cubierto con milenarios bosques coníferos. El continente